La Organización de Counsumidores y Usuarios considera que el ahorro por comprar en los establecimientos másn baratos de la ciudad puede ser de hasta 4.000 euros en Madrid. globalHenares ha visitado los comercios más importantes de la ciudad y comparado los precios de los artículos básicos.
Un viaje con estancia en los mejores hoteles, cenas en restaurantes de lujo... 4.000 euros pueden gastarse cómodamente. Sin embargo, esta es la cantidad que se puede llegar a ahorrar un madrileño al realizar la cesta de la compra, según estima la Organización de Consumidores y Usuarios, en un estudio presentado recientemente.
Este informe establece que el ahorro de cada economía doméstica española puede ser de entre 1.130 y 1.745 euros al año si se acude a los establecimientos más baratos de su ciudad. Y en el caso de la Comunidad de Madrid, esta cifra asciende hasta los 4.023 euros al año. El estudio, realizado tras visitar 910 establecimientos de 53 ciudades, pone de manifiesto que el ahorro que pueden obtener las familias en el actual contexto de crisis es mayor que otros años por la bajada de precios que han aplicado la mayor parte de las cadenas de distribución.
Marcas del distribuidorEn la ciudad complutense, el ahorro también se hace efectivo en función de los establecimientos a los que se acuda y al tipo de productos que se compren. “Con la actual situación económica, los recursos de la gente han disminuido y buscan alternativas a su compra. El aumento de consumidores de marcas blancas se ha incrementado en los últimos meses hasta un 30%”, explica Antonio López, portavoz de Conferencia de Consumidores y Usuarios (CECU) Madrid.
Las marcas de distribuidor, más conocidas como marcas blancas, suponen una rebaja de entre un 50% y un 60% sobre la media del mercado, según datos de TNS Worldpanel. Este hecho no ha pasado inadvertido entre el 38,7% de los consumidores españoles que han reducido el gasto de su cesta de la compra en un 10% con respecto al 2008. Una cifra que se traduce en 3.704 euros de ahorro al año debido, en gran parte, al ahorro que suponen las marcas blancas, que han ganado 1,2 puntos de cuota en el último año, hasta alcanzar una penetración en el mercado del 34,2%.
“La calidad que las marcas blancas ofrecen es la misma porque el origen del producto es el mismo. Mantequillas, leche para niños...cada vez se incorporan al mercado más productos de este tipo porque los supermercados se han dado cuenta de que el consumidor busca, principalmente, ahorrar lo máximo”, asegura Antonio López.
Competencia de preciosGeneralmente, el precio de un mismo producto de una marca determinada varía en función del establecimiento al que se acuda para realizar la compra. Sin embargo, esta máxima no se mantiene siempre. El pasado verano, la Audiencia Nacional condenó al grupo SOS Cuétara y a varios grupos de distribución (Diasa, Eroski, Caprabo, El Corte Inglés, Alcampo, Carrefour y El Árbol) por pactar los precios del aceite de oliva Carbonell y el aceite de girasol Koipesol entre los años 2002 y 2005.
Publicidad contra la crisisEn su lucha contra las marcas blancas, los productos de limpieza, higiene o alimentación de conocidas marcas se han unido en torno al Sello Valor Seguro. Bajo el lema publicitario Ahorra sin arriesgarte, distintas distribuidoras de renombre en el mercado animan al consumidor a confiar en las marcas que ha venido utilizando hasta ahora para que no renuncie a ellas, bajo la idea de que lo barato sale caro. “Eligiendo marcas que sean Valores Seguros podrás disfrutar de la calidad y la seguridad que te ofrecen otros productos. Una buena relación calidad-precio que respalda su nombre con grandes resultados”. Este es el objetivo de marcas como Ariel, Don Limpio, Fairy y Gillette.
Precisamente, la publicidad ha sido tradicionalmente la encargada de inclinar la balanza de la cuota de mercado a favor de unas marcas u otras. Tal es así que algunos grupos de distribución se han decantado por el desarrollo de campañas publicitarias muy criticadas por algunos sectores de la sociedad. Compramos por tí es la nueva iniciativa publicitaria de Carrefour. La campaña piloto, desarrollada en dos hipermercados de Madrid, contrapone los precios de cerca de 250 productos de alimentación y droguería, tanto de marca propia como de fabricante, con otros de iguales características ofrecidos por la distribuidora Mercadona. Fuentes de Carrefour aseguran que “más que de política comercial, la campaña se enmarca en la política de información y comunicación sobre precios a los clientes de la cadena, en un contexto económico en el que este factor es fundamental”. Frente a las críticas, el grupo distribuidor Carrefour asegura que “se trata de un tipo de publicidad poco común en España pero muy habitual en Estado Unidos, Francia o Inglaterra”.
La mejor cesta en AlcaláEl ahorro final es lo que, en estos momentos de dificultad económica, importa al consumidor. Sin embargo, conseguir los productos a un mejor precio no se reduce a un sólo establecimiento.
Tras visitar siete establecimientos, globalHENARES ha constatado que en esos comercios el ahorro varía en función de los productos incorporados a la cesta de la compra. (Descárgate
aquí la tabla comparativa).
Las marcas blancas ganan la batalla de lo económico. Si bien es cierto que Lidl no ofrece ciertos productos de origen español, como Pascual o Carbonell, apostando por productos extranjeros que son más baratos. El consumidor complutense puede ahorrarse en su compra hasta 44 céntimos en la leche 72 céntimos en la pasta o, incluso, 1,31 euros en la mantequilla en el mismo supermercado entre unas marcas y otras. Según el estudio realizado sobre la cesta de la compra, realizado por la OCU, las cadenas más económicas para comprar marcas blancas son Alcampo, Lidl, MaxiDia y Eroski. Mientras que en la cesta de productos de marca, Alcampo también se sitúa la primera en el ranking de la compañía que más reduce los precios en un 5,5%, seguida de Consum (5,1%), Mercadona (5%), Carrefour (4%) y Eroski y Supercor (3,8%).
Gasolina, otro ‘alimento’El combustible es otro de los productos que, en la mayoría de las economías domésticas, hay que incluir en la cesta de la compra. El uso del vehículo particular supone un gasto añadido que varía de unas gasolineras a otras, tal y como muestran los datos revelados por el Ministerio de Industria, Turismo y Comercio en su página web.
En Alcalá de Henares, la gasolinera Alcampo, situada en el Centro Comercial La Dehesa, es la opción más económica en todas las variantes de carburantes analizados.Mientras que la segunda alternativa a la adquisición de gasolina 95 y 98 se encuentra en la gasolinera CEPSA-ELF en la avenida de Daganzo, al igual que en el nuevo gasóleo. Las estaciones REPSOL situadas en la avenida Puerta de Madrid y en la de la avenida Guadalajara son la opción más económica en Diésel A. V. DAGANZO, 12.
Ahorro en NavidadAl contrario de lo que pueda parecer, ahora es el momento de hacer las compras de Navidad. Precisamente, es el momento para comparar precios y conseguir el mayor ahorro en todos los productos antes de que llegue la época en la que el gasto se dispara.
El Ayuntamiento de la ciudad complutense aconseja que los ciudadanos aprovechen el momento para comprar productos y tener en cuenta la calidad y el precio. “Adelantar las compras, en aquellos productos que se sabe van a incrementar su precio durante las fechas navideñas, como alimentos o bebidas, es una buena planificación que va a permitir ahorrar una gran cantidad de dinero”, explica el concejal de Consumo, Jesús Domínguez.
En estas fechas se trata de aprovechar en cada momento las buenas ofertas que se pueden encontrar de los productos, comparando las mejores opciones de aquello que se necesita. Domínguez insiste en que “para ahorrar lo más importante es consumir siempre lo necesario, rechazando las ofertas publicitarias, que se acentúan con motivo de las Navidades, y que pueden ser llamativas pero estar vinculadas a la compra de esos productos”.
Puede no resultar significativo el ahorro de seis euros en una sola compra, pero el total, a lo largo de un año, supone una cantidad nada desdeñable que no tiene porqué ir en perjuicio de la calidad.